GREEN MUSES

Yvon Chouinard, un escalador entre millones

Hace más de 20 años me regalaron una sudadera reciclada, muy sencilla, de color azul. Desde ese momento siempre me acompaña en mis viajes y cuando estoy en casa y necesito una ración extra de calor: me la pongo y como si fuera mágica me acoge y calma mis escalofríos. Mientras empecé a darle forma a este post, la llevaba puesta y os aseguro que se mantiene igual que cuando me la regalaron. Es una sudadera de la marca Patagonia (1973), empresa que creó Yvon Chouinard (1938) hace ya casi 50 años. 

Antes de hablar de sus grandes hazañas empresariales, os recomiendo el documental Valley Uprising (Revuelta en el Valle). Una historia fascinante de la contracultura americana protagonizada por escaladores y soñadores a la conquista de las paredes de Yosemite. Aunque a mí no me gusta escalar ni subir ochomiles, siempre me he sentido atraída por el amor y respeto que tienen los montañeros hacia la naturaleza y su capacidad para esculpir su propia mente para derribar miedos y conseguir metas. 

Yvon Chouinard envuelosverdes
Foto del documental Valley Uprising

En este documental, aparece nuestro protagonista, un joven Yvon amante del riesgo y la montaña. Poco podía intuir este escalador que años después sería el creador de una de las empresas de ropa deportiva y complementos outdoor más influyentes y con mayor responsabilidad social del planeta: Patagonia, una empresa que, hoy en día, sigue generando miles de millones de dólares y desafiando la manera convencional de hacer negocios. 

¿Y cómo lo ha hecho? Manteniéndose fiel a sus valores y, ante todo, poniendo al planeta en primer lugar. 

Yvon Chouinard – Fuente: Patagonia

La introducción de su libro “Que mi gente vaya a hacer surf” (2006), en la que describe su aventura empresarial, ya es todo un manual de intenciones:

Hace casi cincuenta años que soy empresario. Para mí es tan difícil decir estas palabras como para algunos admitir que son alcohólicos o abogados. Yo nunca he respetado esta profesión. Las empresas y los negocios son los principales responsables de los atentados contra la naturaleza, la destrucción de los cultivos nativos, el expolio de los pobres para enriquecimiento de los ricos y el envenenamiento del planeta como consecuencia de los vertidos residuales de las fábricas.

Sin embargo, los negocios también pueden producir alimentos, curar enfermedades, controlar la demografía, crear empleo y en general enriquecer nuestras vidas. Y todas estas cosas buenas, además de recoger beneficios, pueden hacerse sin necesidad de vender el alma al diablo. De eso trata este libro.

A nivel empresarial lo más interesante es cómo la propia empresa se ha convertido en activista medioambiental y cómo ha adaptado toda su estrategia de comunicación para expandir este mensaje. Entre sus hitos más destacados:

  • Su misión que refleja la urgencia de la crisis medioambiental “We are in business to save our home planet” (“Trabajamos para salvar el planeta en el que vivimos”).

  • Desde 1986, la compañía ha contribuido con al menos el 1% de sus ventas anuales a la preservación y restauración del medio ambiente. En 2002, Chouinard y Craig Mathews, fundador de Blue Ribbon Flies, crearon una organización sin ánimo de lucro, 1% for the Planet, para alentar a otras compañías a hacer lo mismo. 
  • La calidad y la durabilidad de sus productos es lo primero, cuidando los procesos y utilizando materiales lo más sostenibles posible. Para 2025, la empresa aspira a utilizar en su producción todos materiales 100% reciclados.
  • Su cultura de economía circular, difundida a través de campañas como – Worn Wear, Reparar es un acto radical – anima a los consumidores a reparar de manera gratuita su ropa para prolongar la vida de sus prendas y así reducir el impacto medioambiental a causa del consumo desmedido. 

  • En 2011 Patagonia le dijo al mundo que no comprara su chaqueta en su ya icónica campaña «Don’t Buy This Jacket» en pleno Black Friday publicando un anuncio a todo página en el New York Times. Esta campaña marcó un antes y un después en el marketing convencional aunque también tuvo muchos detractores que la tacharon de hipócrita.

patagonia
Fuente: Patagonia

  • Su capital humano es mayoritariamente femenino, más del 70% son mujeres, incluido su CEO y gran parte del equipo directivo. Ha sido una de las empresas pioneras en tema de conciliación laboral, con flexibilidad de horarios, guardería en sus oficinas o servicio de niñeras en los viajes de negocios.
  • En 2017 Patagonia se unió a una gran coalición que demandó a la administración Trump ante la Corte Federal de Washington por su intención de reducir a un 15% los límites protegidos del Monumento Nacional Beers Ears. Patagonia tachó la decisión de ilegal y se pronunció al respecto “El Presidente quiere robaros vuestras tierras” 

Imagen de la campaña de su página web

Sería increíble que detrás de cada empresa hubiera alguien tan enamorado de su trabajo, como del impacto que supone para las personas y el medioambiente. Patagonia es un claro ejemplo de ello, «le va bien haciendo el bien».  Tal y como cita Chouinard en su libro, «El beneficio no es el objetivo, porque, como diría el maestro Zen, las ganancias ocurren cuando se hace todo lo demás bien».

 

La ilustración de la portada es del artista Andrew Holder

Artículos que me han inspirado y ayudado a escribir este post:
«La estrategia innovadora y sustentable que llevó a Yvon Chouinard al éxito» (2018)
«Patagonia Inc, la empresa responsable (2017)
«La gran aventura de Patagonia: el tenaz deseo de Yvon Chouinard de redefinir los negocios» (2016)
Folch Insights: Vincent Stanley, director de filosofía de Patagonia 



4 Comentarios

  • Regina

    Hola Eli, es increible la història de Yvon Chouinard. Totalmente de acuerdo que para llevar a cabo cualquier proyecto empresarial, tiene que haber alma, y no vale el yo me beneficio y a la mierda todo lo demás. Puedes hacer las cosas bien, disfrutar en el proceso, respectar a tus empleados y a tu planeta y además ganar dinero y vivir bien!! El éxito de este empresario comprometido es realmente alentador. No conocia sus campañas publicitarias tan transgresoras. Me ha parecido genial la de “no compres esta chaqueta” en pleno Black friday. Muchísimas Gracias Eli por compartir esta historia increible y un poquito de ti y tu chaqueta azul. Eres una gran comunicadora y transmites mucha esperanza con tus posts. Existe un mundo diferente y Gracias a gente como tu que nos enseñas otras alternativas, podemos cambiarlo. Mil bstos??

  • Animal en peligro de extinción

    INTERESANTE. Opino que hay que leer, escuchar e informarse sobre cómo hacer las cosas de otra manera. Nos forman para seguir unas modas y unas tendencias, no para tener criterios y poder decidir por nosotros mismos. Personas como Yvon, que se salen de lo normal, o como tú, que sigue y comunica estas acciones, son imprescindibles para que podamos participar en el rumbo de Gaia.

    • Eli

      ¡Tienes toda la razón Animal en peligro de extinción, nos educan para no pensar ni tener un pensamiento crítico! Por suerte, ya hay muchísimas personas que empiezan organizarse para hacer las cosas de otra manera!
      Muchísimas gracias por leerme y compartir tus palabras.
      Un abrazo,
      e.

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